Justicia para Negro: logramos que el caso llegara a juicio y terminara en condena La situación
Buscamos a los testigos, rescatamos la causa del archivo y nos opusimos a que se cerrara sin juicio. Así logramos que el responsable de la muerte de Negro fuera condenado tras un juicio oral.
Título: Justicia para Negro: logramos que el caso llegara
a juicio y terminara en condena
La situación
El 6 de octubre de 2020, en Juan María Gutiérrez, partido de Berazategui,
Negro, un perro querido por todo el barrio, fue colgado de un árbol en el patio
de su casa hasta morir, frente a los hijos de su tutor. Los vecinos que
escucharon sus quejidos lo filmaron desde sus terrazas, y las imágenes se
viralizaron en todo el país. El propio responsable admitió públicamente lo que
había hecho, y justificó su acción en que el perro habría mordido a su hijo.
El desafío
Pese a la conmoción pública, la causa empezó mal. En el primer procedimiento no
se secuestró el cuerpo de Negro y parte del registro fotográfico se perdió. La
investigación no avanzaba y corría el riesgo de terminar archivada, como tantas
causas de maltrato animal. Más tarde, el imputado dejó de presentarse a las
citaciones y se mudó. Y cuando finalmente la causa avanzó, apareció otro
riesgo: que se cerrara con una suspensión del juicio a prueba, sin juicio y sin
condena.
Qué hicimos
Asumimos la representación de un vecino y activista proteccionista, que se
constituyó como particular damnificado para ser la voz de Negro en la causa.
Para no perder tiempo mientras el juez resolvía ese pedido, también nos
presentamos como representantes de la víctima y solicitamos medidas urgentes a
la fiscalía.
Ante la falta de avances, hicimos el trabajo que la
investigación necesitaba: buscamos a los testigos, impulsamos su citación y
aportamos la prueba, incluido un video en el que el propio imputado reconocía
lo que había hecho. Pedimos las historias clínicas de los centros de salud de
la zona para verificar su versión sobre la supuesta mordida, y el registro del
lugar donde dijo haber enterrado a Negro, para encontrar su cuerpo y realizar
la necropsia. Cuando el imputado desapareció y la causa quedó archivada,
pedimos su desarchivo y medidas para dar con su paradero, evitando que el caso
prescribiera.
Una vez que la causa fue elevada a juicio, la fiscalía
propuso resolverla mediante una suspensión del juicio a prueba, y la defensa
estuvo de acuerdo. Nos opusimos: un hecho de esta crueldad no podía cerrarse
sin que el responsable respondiera ante un juez. El acuerdo no prosperó.
Ofrecimos prueba para el debate, solicitamos instrucción suplementaria y
preparamos el juicio oral en detalle, testigo por testigo.
El resultado
En marzo de 2024, el Juzgado en lo Correccional N° 4 de Quilmes condenó al
responsable a seis meses de prisión de ejecución condicional por maltrato y
actos de crueldad hacia los animales, y le impuso durante tres años reglas de
conducta bajo control judicial. No se trató de una advertencia ni de un acuerdo,
sino de una condena penal dictada tras un juicio oral. Para un delito cuya pena
máxima es de un año de prisión, y en un caso que estuvo a punto de archivarse,
fue un resultado muy importante: la justicia dejó en claro que la vida de un
animal importa y que la crueldad tiene consecuencias.
En los medios
Infobae (12/09/2023): "Arranca el juicio contra el hombre que colgó a su
perro de un árbol del patio de su casa frente a sus hijos".
Periódico El Progreso (02/11/2022): "Berazategui | Mató
a su perro por ahorcamiento pero la justicia podría cerrar la causa".