Caso Cohn: la absolución de una médica acusada por una muerte que conmocionó al país
Ocho cuerpos de expediente, diez jornadas de juicio oral y casi nueve años de proceso: así defendimos a una médica acusada en el caso Cohn, hasta lograr su absolución.
Título: Caso Cohn: la absolución de una médica acusada
por una muerte que conmocionó al país
Etiqueta: Derecho Penal
La situación: En julio de 2015, Alejandro Cohn, un
joven de 35 años con diabetes, ingresó consciente a la guardia del Hospital
Municipal de San Isidro por una descompensación. Dos días después, tras ser
derivado al Hospital Italiano, se constató su muerte cerebral y la presencia de
golpes en su cuerpo. La falta de explicaciones sobre lo ocurrido convirtió el
caso en uno de los más resonantes de los últimos años en materia de
responsabilidad médica, con amplia cobertura en los principales medios del
país. Nueve profesionales de la salud fueron llevados a juicio por homicidio
culposo. Entre ellos estaba nuestra clienta, una médica especialista en terapia
intensiva, convocada de urgencia a la guardia cuando el paciente ya estaba
inconsciente y con insuficiencia respiratoria. La acusación sostenía que no había
realizado el diagnóstico ni la terapéutica que el caso exigía.
El desafío: Cuando tomamos la defensa, el expediente
ya tenía ocho cuerpos de unas 400 páginas cada uno: miles de fojas con
historias clínicas, declaraciones, informes y pericias médicas. Para demostrar
que la actuación de nuestra clienta había sido correcta, era indispensable
entender qué pasó, en qué momento y quién intervino en cada tramo.
Qué hicimos: Estudiamos el expediente completo en
profundidad, reconstruimos minuto a minuto la atención del paciente y ubicamos
con precisión el lugar de nuestra clienta en esa secuencia: cuándo llegó, qué
encontró y qué hizo. Con el apoyo del equipo médico-legal que nos asesora,
sumamos fundamentos periciales que mostraban que su intervención no aumentó el
riesgo para el paciente, sino que buscó revertirlo: junto a su colega, lo
asistió en una situación crítica, le aseguró la vía aérea y logró sacarlo de un
paro cardiorrespiratorio. Con todo ese trabajo presentamos un descargo
detallado que desarmó los fundamentos de la acusación fiscal, y seguimos
discutiendo el caso por vía recursiva. Así llegamos al juicio oral: diez
jornadas y más de cincuenta horas de debate, en las que tuvimos un rol
protagónico en el interrogatorio de testigos y peritos, cuestionando cada
afirmación que no se sostenía en la prueba.
El resultado: Al cierre del debate, tanto la Fiscalía
como la querella retiraron la acusación contra nuestra clienta, y el tribunal
dictó su absolución. Después de casi nueve años de proceso, su nombre y su
trayectoria profesional quedaron a salvo.