Acusado de abuso sexual: sobreseído tras un análisis riguroso de la prueba
Diseñamos una estrategia cuidadosa para una causa especialmente delicada: reconstruimos los hechos con nuestro cliente, aportamos prueba objetiva y defendimos con firmeza y respeto. El juez dictó su sobreseimiento, sin afectación de su buen nombre y honor.
Acusado de abuso sexual: sobreseído tras un
análisis riguroso de la prueba
La situación
A fines de 2018, una compañera de trabajo denunció a nuestro cliente por dos
hechos de abuso sexual que habrían ocurrido en su domicilio. La causa tramitó
ante la justicia nacional de la Ciudad de Buenos Aires, con intervención de la
Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres. Mientras se
investigaba, se le impuso una prohibición de acercamiento y una restricción
para salir del país, y su situación laboral se vio directamente afectada. Más
adelante, la denunciante también afirmó que había incumplido la prohibición de
acercamiento en varias oportunidades.
El desafío
Pocas causas son tan complejas y delicadas como las que involucran delitos
contra la integridad sexual. Con razón, la ley y los tribunales exigen
investigarlas con la máxima amplitud probatoria y con especial protección de
quien denuncia. Para quien es acusado, eso significa enfrentar un proceso en el
que no alcanza con negar los hechos: la defensa tiene que ser precisa, sólida y
respetuosa, porque cualquier paso en falso puede resultar perjudicial. A eso se
sumaba lo que estaba en juego fuera del expediente: el trabajo, la vida
familiar y el nombre de nuestro cliente.
Qué hicimos
Desde el primer momento entendimos que el caso requería una estrategia profunda
y cuidadosamente pensada, no una reacción apresurada. Trabajamos junto a
nuestro cliente para reconstruir en detalle la relación que lo unía con la
denunciante y la secuencia exacta de los días señalados en la denuncia.
Analizamos cada elemento del expediente y definimos qué prueba objetiva podía
mostrar lo que realmente había ocurrido.
Con esa estrategia definida, decidimos que nuestro cliente
se presentara espontáneamente ante la justicia, sin esperar a ser citado, y
presentamos por escrito su versión completa de los hechos. La acompañamos con
las conversaciones que ambos habían mantenido antes, durante y después de las
fechas denunciadas, ordenadas y contextualizadas para que su sentido fuera
claro. Ese aporte llevó a la justicia a ordenar la pericia del teléfono celular
de nuestro cliente, que confirmó el contenido de esos intercambios.
Durante toda la investigación seguimos de cerca cada medida,
cuidando en todo momento el respeto hacia la denunciante y el tono de cada
presentación, porque en causas de esta sensibilidad la forma de defender
importa tanto como el contenido. Una vez concluida la pericia, solicitamos la
devolución del teléfono.
El resultado
Tras analizar toda la prueba reunida, el juez concluyó que los hechos
denunciados no estaban acreditados, que la prueba objetiva entraba en
contradicción con la denuncia y que tampoco se había probado ningún
incumplimiento de las medidas de restricción. Dictó el sobreseimiento de
nuestro cliente, dejando expresa constancia de que el proceso no afectaba su
buen nombre y honor.