Sin escritura, pero con derecho: recuperamos la oficina de un arquitecto que había sido usurpada
Sin escritura de por medio, elegimos la vía penal, probamos más de trece años de posesión y sostuvimos la estrategia en cada instancia, hasta llegar a Casación. Así logramos que nuestro cliente recuperara su oficina usurpada.
Tïtulo: Sin escritura, pero con derecho: recuperamos la
oficina de un arquitecto que había sido usurpada
La situación
En 2007, un arquitecto de Bernal fue contratado para una gran reforma y
ampliación de una vivienda. Como parte del pago, el dueño le entregó un local
en la misma localidad, y desde 2008 el arquitecto instaló allí las oficinas de
su empresa, su domicilio fiscal y su centro de trabajo. La escritura se fue
postergando durante años, con el acuerdo de ambas partes. A fines de 2021,
aprovechando unos días de ausencia, el antiguo propietario forzó la puerta,
cambió la cerradura y ocupó el local, con los muebles y objetos personales de
nuestro cliente todavía adentro. Una vecina fue quien le avisó que había otras
personas usando su oficina.
El desafío
El caso tenía una dificultad central: nuestro cliente no tenía escritura. Todo
dependía de demostrar que durante más de trece años había ejercido la posesión
del inmueble de manera pacífica, continua y pública, y que había sido despojado
de ella de forma clandestina. Además había que resolver una decisión
estratégica clave: iniciar un largo juicio civil o actuar por la vía penal,
denunciando la usurpación y pidiendo la restitución inmediata del inmueble.
Qué hicimos
Elegimos la vía penal, porque era la que podía devolverle la oficina a nuestro
cliente en un plazo razonable. Formulamos la denuncia por usurpación, lo
constituimos como particular damnificado y armamos una prueba sólida de su
posesión: facturas y declaraciones juradas ante la AFIP de más de una década
con esa dirección, documentación societaria de su empresa, fotografías del
inmueble y los testimonios de su socio, de la vecina que presenció el cambio de
cerradura y de clientes y colaboradores que durante años lo visitaron en ese
lugar.
Con esa prueba solicitamos la restitución del inmueble. El
Juzgado de Garantías la rechazó, argumentando que no había más prueba que los
dichos de nuestro cliente y que se trataba de una cuestión civil. Apelamos, y
la Cámara de Apelación y Garantías nos dio la razón: anuló esa decisión por
falta de fundamentación y reconoció que habíamos aportado múltiples pruebas de
la posesión y del despojo clandestino. Aun así, el juzgado volvió a rechazar el
pedido. No bajamos los brazos y seguimos insistiendo con la restitución,
sosteniendo la estrategia que habíamos elegido desde el principio.
El resultado
Finalmente, luego de que el caso llegara por nuestro trabajo hasta el Tribunal
de Casación de la Provincia, se ordenó la restitución del inmueble, y en agosto
de 2024 nuestro cliente recuperó su oficina con intervención policial. Además,
la Fiscalía tuvo por acreditada la usurpación y pidió que el responsable sea
llevado a juicio oral.