Cómo un club recuperó un espacio de su predio sin necesidad de un largo juicio
Preconstituimos la prueba, aseguramos la vía judicial con una diligencia preliminar y asesoramos al club en el proceso institucional ante su Tribunal de Honor. Combinando esas herramientas, la institución recuperó un espacio de su predio sin atravesar un largo juicio.
Cómo un club recuperó un espacio de su predio sin
necesidad de un largo juicio
La situación
Una tradicional asociación civil de la costa de Quilmes, dedicada a la pesca
deportiva, tiene por ordenanza municipal un permiso de uso y explotación sobre
su predio ribereño. A la entrada del muelle hay un pequeño local,
históricamente destinado a la recepción de los pescadores y a la venta de
carnada y artículos de pesca. Desde 2021, ese espacio estaba concesionado a dos
socios del club mediante un contrato de locación comercial que vencía a fines
de febrero de 2024. Llegado el vencimiento, el club decidió no renovarlo, pero
los ocupantes se negaron a retirarse. Además, negaron que el contrato hubiera
existido, sabiendo que la institución había extraviado su copia firmada durante
los cambios de autoridades. Mientras tanto, otros socios denunciaron haberse
sentido intimidados al ingresar al muelle, porque les pedían firmar planillas
sin explicarles para qué.
El desafío
El caso combinaba varias dificultades. La institución no era propietaria del
predio sino titular de un permiso municipal, no contaba con el contrato firmado
y enfrentaba a ocupantes que, al ser socios, generaban un fuerte malestar
interno, en pleno período preelectoral del club. Mientras tanto, la institución
no cobraba nada por el espacio ni podía ofrecerlo a alguien que quisiera
trabajar allí de buena fe. Había que actuar con firmeza, con un orden jurídico
impecable y cuidando la vida institucional del club.
Qué hicimos
Primero preconstituimos la prueba: intimamos a los ocupantes por carta
documento y por nota, dejamos constancia de su negativa y reunimos las actas de
Comisión Directiva que durante años los mencionaban como concesionarios del
espacio. Participamos de una reunión informativa con más de setenta socios, en
la que expusimos la situación con total transparencia, con los propios
ocupantes presentes.
Luego diseñamos una estrategia en varios frentes. En el
plano institucional, elaboramos el proyecto de sanción ante el Tribunal de
Honor, fundado en el estatuto: negar un contrato que había existido y ocupar
sin autorización un espacio del club constituían actos de deshonestidad y
engaño, y un daño deliberado a la institución, conductas que el estatuto
sanciona con la expulsión. En paralelo, preparamos las acciones judiciales: la
denuncia penal y una acción reivindicatoria, precedida de una diligencia preliminar
para que un oficial de justicia constatara quiénes ocupaban el lugar y a qué
título. El informe permitió constatar que, al momento de la diligencia, el
sector de ingreso al muelle denominado “Cañero” se encontraba efectivamente
ocupado y en funcionamiento, con un puesto dedicado a la comercialización
de insumos para la pesca y productos de consumo diario. Asimismo, las personas
presentes manifestaron encontrarse haciendo uso, posesión y usufructo del
lugar, alegando contar para ello con un convenio, contrato o acuerdo celebrado
con la Comisión Directiva del club. Sin embargo, no exhibieron en ese acto
documentación alguna que acreditara el título invocado, se negaron a
proporcionar otra información relacionada con dicha documentación y tampoco
firmaron la constancia de la diligencia.
Así, el club tenía asegurada la vía judicial mientras
avanzaba por la vía institucional, también asesorada por nosotros.
El resultado
Los ocupantes fueron expulsados como socios. Al perder esa condición, perdieron
también los derechos de acceso a las instalaciones y a los servicios del club,
que la institución dejó de proveerles en ejercicio de sus facultades sobre su
propio predio. Se les otorgó un plazo para desalojar el espacio, y finalmente
lo dejaron. El club recuperó el local sin necesidad de atravesar un largo
proceso judicial.